martes, 29 de diciembre de 2009

La posición del bebé.

  "Mi educación fué perfecta, hasta que me mandaron a la escuela".

No recuerdo quién escribió esta frase. Pudo haber sido Shaw, Wilde o Chesterton; no tiene importancia cual de ellos. Lo que sí importa es que defina tan sintéticamente la represión que esta cultura judeo-cristiana nos ha impuesto para que no seamos capaces de ver al mundo como realmente es, sino según las reglas con las que debemos verlo.
Cuando en la escuela primaria miraba una proyección Mercator de la Tierra, no podía entender cómo, teniendo Groenlandia una superficie tan pequeña como la que figuraba en el libro de geografía, aparecía tan grande en el mapa.
Recién cuando aprendí cómo se hacía una proyección Mercator (proyectando radialmente la superficie de un esfera sobre un cilindro que la envuelva), entendí la deformación de la realidad del globo terráqueo. Y que para poder ver esta realidad era necesario quitar el cilindro. En otras palabras, que había que sacar el texto para poder ver el contexto.
Pero romper la proyección no nos hace descubrir la realidad, sino meramente otra representación (el globo en sí). Lo que hemos hecho es cambiar una imagen estereotípica por otra apenas más cercana a la realidad.
Una de las claves del trabajo creativo consiste en poder separar el texto del contexto para poder entender cada uno por separado, sin que la presencia del otro nos confunda.
O rasgar la imagen estereotípica del problema para intentar ver la realidad con una máscara menos.
Este proceso es válido para todas y cada una de las etapas de la creación: desde al acercamiento al problema hasta su solución, pasando por su comprensión, la inmersión en él, su cuestionamiento, su destrucción y su reformulación.
Pero para esto hace falta una gran dosis de coraje, ya que estaremos aproximándonos peligrosamente a la verdad y eso no suele ser  perdonable en este mundo tan bien educado.
Tambien me resultó siempre intrigante y fascinante ver a un bebé que está aprendiendo a caminar, parado con sus piernas abiertas y mirando al mundo a través de ellas.
Yo hacía eso cuando bebé y creo que todos los bebés lo hacen.
La alegría que les causa esta posición siempre fué interpretada por sus madres -ya educadas y, por consiguiente, arruinadas- como un jueguito inocente.
Yo prefiero imaginar que el bebé está tratando de ver al mundo como realmente es, despojado de los estereotipos con que los mayores lo han deformado.
Un diseñador me enseñó a mirar así las fotos, ilustraciones o diseños gráficos: invirtiéndolos, uno relega a un segundo plano la impresión subjetiva que pueda causar y así puede ver el equilibrio o desequilibrio del contexto sin que su contenido modifique esa percepción. Recién después se podrá mirar la imagen y el texto.
Lo que uno intenta procediendo así, es desprenderse del estereotipo que indefectiblemente inunda a las cosas cuando vemos su imagen y no a ellas.
Aunque lo máximo que se puede pretender es reemplazar a ese estereotipo por otro más honesto.
Sería demasiado soberbio pensar que así se llegará a la verdad.
De todas maneras, si uno lo logra, será mejor que se compre un caballo veloz.

8 comentarios:

Daniel dijo...

Jorge : Felicitaciones por tu blog. Ya era hora de tu aparición en el ciberespacio.Te deseo todo lo mejor.

Daniel Muchnik

Joaquim dijo...

En 2001 visité China. En el patio de una escuela rural, sobre una pared blanca que cerraba uno de los lados, había pintado en vivos colores un gran mapamundi. Me quedé con la boca abierta al ver que China, la República Popular, no sólo ocupaba el centro sino que su tamaño era 3 ó 4 veces superior al habitual en nuestros mapas occidentales. En el extremo derecho del mundo estaba toda América, de Alaska a Tierra del Fuego, larga y estrecha como un trapo colgado batido por el viento. En el extremo izquierdo, siempre según la posición del observador, un mínimo pingajillo de tierra acababa en una especie de bolita y parecía a punto de desprenderse del grueso del mapa ¿Adivina? "Eso" era Europa, y la miserable puntita, la Península Ibérica.

Y nosotros pensando que Dios es español y del Real Madrid...

PD. Oiga, por cierto ¿éste señor Muchnik no será el editor? De ser así, póngame inmediatamente a sus pies!.

jorge schussheim dijo...

Nones, Dom Joaquim. Es un gran periodista especializado en economía e historiador, muy querido amigo mío.

Aldo Barberis-Rusca dijo...

Según creo la frase es de George Bernard Shaw y dice: "Mi educación fue muy buena hasta que el colegio la interrumpió".
Mis mas sincera admiración a don DM, gran periodiata económico. Chapó!

Anónimo dijo...

Jorge, me encantó tu blog. Felicitaciones y muchas felicidades para este año 10! Raúl

Raúl López Rossi dijo...

El Anónimo soy yo (RLR)… metí el dedo en el lugar equivocado.

dondelohabredejado dijo...

Se haga con el método que se haga, el mapa nunca es igual al territorio.
Te leía y todo tu post me hizo pensar muchísimo. No tengo ni idea de publicidad, intento aprender algo a través de tu visión.
Pero leyéndote lo llevé todo al terreno del teatro, de los pasos que se siguen en el principio del proceso de la puesta en escena, y encontré que hay mucho equivalente.
Un abrazo, que tengas un muy buen 2010, para vos y los tuyos.

jorge schussheim dijo...

Así es: en teatro también tenés que descubrir qué hay detrás del texto antes de poder dirigir, tenés que correrle el telón a las palabras para poder ver las ideas.
Otro gran arbazo a vos y gran año!